
FUNDAMENTOS DEL CONGRESO
Agendas Emergentes en Educación
La Pandemia del COVID-19 que azotó al mundo entre los años 2019 y 2023, produjo una irrupción histórica en los sistemas educativos del mundo, y ha generado un clima de incertidumbres y expectativas, de urgencias y de nuevas configuraciones de los entornos de aprendizaje.
Las problemáticas y desafíos existentes previos a la Pandemia hoy persisten y, no solo continúan interpelando a quienes habitamos las instituciones; sino también se exhiben con mayor entidad y sitúan a los actores educativos frente a la necesidad de generar alternativas para la recreación de las prácticas pedagógicas, didácticas, académicas e institucionales.
A la hora de pensar la reconstrucción y recreación de saberes, en el marco de espacios diversos, compuestos por subjetividades que requieren atención a la singularidad, será una labor ardua y necesaria fortalecer la permeabilidad respecto al diseño de adaptaciones de los viejos modos de operar la experiencia educativa.
Los territorios actuales están habitados por subjetividades que se construyen día a día en medio de un clima hostil atravesado por violencias, segregaciones y retos complejos de la época; pero también atravesados por una potente posibilidad de construcción de nuevos sentidos para términos como calidad educativa, tecnologías, innovación, inclusión y diversidad.
Resulta de especial interés para este VII Congreso Internacional de Educación, generar un ámbito de reflexión, estudio e intercambio que permita contribuir a esta reconstrucción.
El confinamiento que exigió la Pandemia impulsó drásticamente el avance de sistemas y plataformas de educación mediada por tecnologías, dando lugar al posicionamiento de lo que hoy representa uno de los ejes inesquivables en este congreso: La Inteligencia Artificial.
Plantear ejes temáticos que contemplen todos los niveles del sistema educativo y todas las áreas y especialidades, nos exige imperativamente fijar como ejes transversales en la discusión el problema de la brecha digital que crece sin pausa, las políticas educativas de cara a la Agenda 2030 y los desafíos de inclusión educativa y tolerancia a la diversidad.
El acceso a internet como Derecho Humano, a partir de la resolución de Naciones Unidas, será en estos nuevos escenarios mundiales un común denominador para todas las disciplinas, como así también para diseño de las políticas públicas educativas, para los gobiernos universitarios y para la labor de pedagogos, en quienes deberemos dedicar nuestros mayores esfuerzos.
¿Cómo se pueden diseñar, ejecutar y evaluar prácticas pedagógicas que faciliten una educación inclusiva, tendientes a contemplar las diferencias sin profundizarlas?
Para comenzar a buscar respuestas, se advierte la necesidad de formación continua de docentes, directivos, y profesionales de la educación, que son quienes finalmente operan en las instituciones los bagajes teóricos y discursivos que circulan en este tipo de congresos.
El mayor desafío, en éste ámbito de diálogo y debate, de estudio y formación, con especialistas de todo el mundo, será empoderar de herramientas, instrumentos y estrategias a los agentes educativos, para que sus prácticas estén más respaldadas a la hora de atravesar contextos hostiles, cuando no, de intemperie y deriva.
¿Es sólo la Educación la responsable de enfrentar estos desafíos en contextos tan dinámicos? La respuesta está a la vista; educar en una cultura democrática implica el compromiso con un sistema que ponga a disposición de educadores y alumnos los recursos y herramientas necesarios para la construcción de un pensamiento integro, crítico y ético con el cual pensar realidades variables y consecuentes.
Es por ello que el VII Congreso Internacional de Educación se inscribe en la búsqueda de nuevos caminos pedagógicos. Ello implica una nueva mirada, un nuevo sentido, rupturas e inseguridades con posibilidades de transformación que permitan caminar hacia una educación inclusiva que deje huellas significativas en las subjetividades y nos convoque desde el diálogo y el encuentro en las diferencias y el disenso.
Llegar a este punto en el recorrido no significará anclar en terrenos sólidos sino comenzar el tránsito de nuevos senderos movedizos que llevarán, sin lugar a dudas, a otras búsquedas y comienzos.


